lunes, 26 de octubre de 2020

Cuidados paliativos en pacientes con parkinson

La enfermedad de Parkinson consiste en un trastorno progresivo del propio sistema nervioso que puede  llegar a provocar problemas para tragar, moverse y bastante dolor.

Normalmente suele iniciarse con 60 años. Sin embargo, entre el 5% y 10% de las personas con enfermedad de Parkinson contraen una enfermedad de “inicio temprano” que empieza antes de los 50. Por otro lado, aunque se asocie siempre el Parkinson a gente anciana, existe un tipo de Parkinson, el Parkinson juvenil, que aparece antes de los 21 años  y se trata de un caso excepcional. Normalmente suele surgir por causa genética, y no es muy común, supone el 0,25% de las personas que padecen la enfermedad de Parkinson.

En las etapas iniciales de la enfermedad de Parkinson, puede que tus brazos no se balanceen cuando caminas y que, incluso el habla se vuelva incomprensible.

Los signos y síntomas de la enfermedad de Parkinson son distintos para cada persona. De primeras, los primeros signos pueden ser leves y pasar desapercibidos, pero con el tiempo aumentan a medida que esta progresa con el tiempo. Se incluyen los siguientes:

  • Temblores. Generalmente esto comienza en una extremidad, normalmente en la mano o los dedos.
  • Lentitud en los movimientos (bradicinesia). Esto hace que las tareas simples sean difíciles y tardes más en hacerlas.
  • Rigidez muscular. La rigidez muscular puede ocurrirte en cualquier zona del cuerpo. Este signo puede ser bastantes dolorosos e incluso limitan tu amplitud de movimiento.
  • Alteración de la postura y el equilibrio. Tu postura puede volverse encorvada y además,  puedes llegar a tener problemas en el equilibrio.
  • Pérdida de los movimientos automáticos. Es muy posible que se reduzca la capacidad para realizar movimientos involuntarios, como parpadear o sonreír.
  • Cambios en el habla. Comienzas a hablar más suave, más rápido, e incluso puedes empezar a insultar o dudar antes de hablar.
  • Cambios en la escritura. Te suele resultar cada vez más difícil escribir.

 

Aunque se desconoce la causa o las causas de la enfermedad de Parkinson, aunque varios factores parecen influir, como los siguientes:

Genes. Algunos  investigadores han descubierto que ciertas mutaciones genéticas, muy específicas, pueden ser causantes de la enfermedad de Parkinson. Son poco comunes, a menos que  muchos miembros de la familia posean esta enfermedad.

Desencadenantes ambientales. La exposición a ciertas toxinas o factores ambientales puede aumentar el riesgo de Parkinson en el futuro, pero se trata de un riesgo relativamente menor.

La edad. Los adultos jóvenes rara vez padecen la enfermedad de Parkinson. Suele comenzar en etapas medias o avanzadas de la vida, y el riesgo de que ocurra aumenta con la edad.

Sexo. Los hombres son más propensos a desarrollar la enfermedad de Parkinson que las mujeres.

La enfermedad de Parkinson a menudo viene acompañada de estos problemas:

  • Dificultad para pensar
  • Depresión y cambios emocionales.
  • Problemas para tragar.
  • Problemas para masticar y comer.
  • Problemas para dormir y trastornos del sueño.
  • Problemas con la vejiga.
  • Estreñimiento.

 

A pesar de que la enfermedad de Parkinson como sabemos no tiene cura, existen  medicamentos que podrían mejorar de forma notable los síntomas. A veces, el médico puede sugerir que se le realice una cirugía en determinadas zonas del cerebro y así mejorar los síntomas.

Los cuidados paliativos en pacientes con Parkinson deberán incluir lo siguiente:

De primeras, debe haber una buena comunicación entre el enfermo y el enfermero. Intenten enfocar su atención en palabras claves o establezcan señas con las manos u otros gestos que indiquen las respuestas sí y no a las preguntas. Aunque puede llegar a ser dificultosa, es importante hacer que  la persona enferma exprese sus pensamientos y sus ideas en la medida de lo que pueda.

Brindar ayuda para movilizarse. Las personas en la etapa avanzada de Parkinson a menudo necesitan ayuda para moverse y desplazarse de hecho hay que tener presente que una persona puede necesitar ayuda durante ciertas horas y ser totalmente independiente durante otras. Hay que ayudarles según sea necesario.

Brindar ayuda para comer. Las personas que padecen la enfermedad pueden llegar a presentar mayores dificultades al ingerir alimentos o líquidos.

La higiene dental. Con el fin de prevenir problemas dentales serios y el desarrollo de otras enfermedades, la higiene bucal debe ser una parte importante de la rutina diaria.

El uso del inodoro.

El cuidado de la piel.

En el caso de una caída. Los accidentes pueden suceder cuando menos nos lo esperamos. Por ello, es conveniente planificar con anticipación la mejor forma para ayudar a levantar a la persona que se ha caído. Y para ello se debería consultar con un terapeuta físico para que les enseñe las técnicas adecuadas y más seguras.

Cambios en el pensamiento. No todas las personas desarrollan cambios graves en el pensamiento, pero es importante darse cuenta de estos cambios y adaptarse a ellos.

Como material suplementario, le dejamos un pequeño vídeo sobre una persona que padeció Parkinson de forma muy temprana, es decir, lo que se conoce como Parkinson juvenil.


Para finalizar esta entrada, hemos realizado un pequeño formulario para que lo rellenéis:


    BIBLIOGRAFÍA:













      lunes, 19 de octubre de 2020

      Cuidados paliativos en pacientes con COVID-19.

       

      Antes de adentrarnos en los cuidados paliativos que se prestan a los pacientes que sufren esta enfermedad, es necesario conocer sus síntomas y su forma de transmisión.

      El denominado COVID-19 se trata de una enfermedad infecciosa causada por el virus Sars-CoV-2.  

      Síntomas;

      Sus síntomas se asemejan a los de la gripe, entre los que destacan la fiebre y tos, la disnea, la mialgia y la fatiga. ​No obstante, se pueden llegar a desarrollar patologías muy graves como neumonías, síndromes de dificultad respiratoria aguda, sepsis y choques sépticos. Presenta una mortalidad del 3.75% de los infectados (según la OMS). No existe tratamiento específico; las medidas terapéuticas principales consisten en aliviar los síntomas y mantener las funciones vitales. Es por ello que los cuidados paliativos juegan un papel muy importante en el desenlace de esta enfermedad.

      Transmisión;

      La transmisión de este virus se lleva a cabo mediante micro gotas de Flugge, pequeñas gotas de secreciones (saliva, mocos) que se expulsan de forma inadvertida por la boca y la nariz al realizar funciones tan comunes como pueden ser hablar, estornudar, toser o espirar. Son expulsadas por un portador, con o sin síntomas, y son captadas por otro individuo, ya sea de forma directa o indirecta. El contagio ocurre por medio de su inhalación o por su depósito sobre los objetos y superficies que rodean al emisor, siendo captados por otros individuos que lo recogen del ambiente contaminado.

      CUIDADOS PALIATIVOS

      La enfermedad COVID-19 ha provocado notables pérdidas en los sistemas de salud, además de generar numerosas dificultades para las familias, países y economías. Es sabido por todos que la aparición de este virus ha ocasionado una crisis económica, social, y principalmente sanitaria debido a la falta de recursos, personal y conocimientos.

      Durante esta pandemia mundial ha aumentado sustancialmente la solicitud y demanda de ayuda, principalmente del acceso a cuidados paliativos esenciales. Este tipo de cuidados deben de estar siempre disponibles para los pacientes que los requieran, principalmente para aquellos sin acceso a ventiladores y/o a unidades de cuidados intensivos. Se deben incluir medicamentos para el manejo de los síntomas y para el proceso de sedación en caso de síntomas refractarios. 

      La atención integral paliativa es realizada por medio de la valoración consensuada por parte del médico, enfermero, psicólogo y trabajador social, según las prestaciones por nivel de atención en domicilio y/o establecimientos de salud. 

      Intervenciones que debe desarrollar el equipo de cuidados paliativos a nivel hospitalario en pacientes de COVID-19. 

      ·       Asegurar la comunicación con las familias, métodos de mitigación del sufrimiento, aseguramiento del confort y previsión de las áreas de derivación del paciente.

      ·       Adecuar espacios para pacientes con corta expectativa de vida.

      ·       Uso de la telemedicina, evitando contagios innecesarios de personal sanitario.

      ·       Uso racional de elementos escasos, priorizando éstos para la asistencia de pacientes graves. 

      ·       Mantener a los familiares informados acerca del estado del enfermo.

      ·       Identificar las necesidades específicas de los enfermos relacionadas con cuestiones funerarias. Se debe colaborar con Trabajo Social.

      ·       Apoyar al cuidador en los trámites funerarios (retirada del cuerpo, apoyo psicológico, etc).

      ·       Tras el fallecimiento coordinar con el equipo de cuidados paliativos el seguimiento telefónico de los cuidadores y/o familiares. 

      Manejo NO farmacológico de cuidados paliativos de los síntomas más comunes en un paciente con infección por COVID-19.

      El personal sanitario debe;

      ·       Proporcionar apoyo psicosocial y entrenamiento respiratorio para disminuir la disnea, la ansiedad y el malestar general. 

      ·       Enseñar técnicas de respiración controlada por medio de posicionamiento, respiración con labios fruncidos, etc. 

      ·       El delirio de los pacientes debe ser tratado por el personal, a través de una evaluación de los mismos usando instrumentos de cribado rápido que pueda ser aplicado por el personal sanitario. Posteriormente se debe ayudar a gestionar la causa detonante del delirio. 

      ·       Garantizar una comunicación y una orientación efectivas, además de proporcionar tranquilidad a aquellos pacientes delirantes. 

      ·       Garantizar una adecuada iluminación y evitar a toda costa la movilización de los pacientes.

      ·       Reconducir al paciente evitando inicialmente las contenciones físicas. 

      ·       Tratar la ansiedad, síntoma potencialmente secundario a la disnea, al aislamiento, a la soledad, y al miedo a la muerte. 

      ·       Recurrir al uso de tratamientos farmacológicos en casos graves.  

      ·       Asegurar el confort del paciente.

      ·       Se deben considerar tratamientos complementarios al tratamiento estándar, como pueden ser ejercicios de relajación y/o interconsulta con salud mental. 

      ¡Aquí os dejamos una infografía resumiendo toda la información explicada previamente!


      lunes, 12 de octubre de 2020

      Cuidados paliativos en la esclerosis múltiple

      La esclerosis múltiple es una enfermedad que afecta al cerebro y la médula espinal, es decir lo que conocemos como el sistema nervioso central. Es una enfermedad neurodegenerativa y crónica de origen autoinmune y que incluso puede llegar a  provocar una discapacidad.

      Con esta enfermedad, lo que ocurre es que nuestro sistema inmune ataca la vaina de mielina, la sustancia que envuelve nuestras fibras nerviosas o neuronas, de este modo la mielina se deteriora y forma cicatrices, y es entonces cuando aparece la inflamación que aparece cuando las células inmunitarias del propio cuerpo atacan el sistema nervioso. Tras esto, los impulsos nerviosos que circulan por las neuronas se ven entonces interrumpidos provocando problemas de comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo. Con el tiempo, la enfermedad puede causar el deterioro o daño permanente de los nervios.

      Los signos y síntomas

      Los signos y síntomas varían mucho según la extensión de la lesión a los nervios y cuáles de ellos están afectados. Ciertas personas  que padecen esclerosis múltiple grave pueden llegar a perder la capacidad de caminar por completo, mientras que otras les puede ocurrir que experimenten largos períodos sin que aparezca ningún síntoma nuevo. Esta enfermedad es distinta para cada persona, por ello se la conoce como “la enfermedad de las mil caras”.

      Destacan síntomas como:

      ·        Entumecimiento o debilidad en una o más extremidades (en las piernas y el tronco).

      ·        Sensaciones de choques eléctricos en el cuello.

      ·        Temblores, falta de coordinación o desplazamiento inestable.

      ·        Pérdida de visión parcial o completa, visión doble prolongada y visión borrosa.

      ·        Arrastrar las palabras.

      ·        Fatiga y mareos

      ·        Hormigueo o dolor en partes del cuerpo.

      ·        Problemas con la función sexual, los intestinos y la vejiga.

      CAUSAS

      No se sabe exactamente qué causa la EM. Se cree que es causada por virus, un defecto genético o ambos, e incluso los factores ambientales también pueden influir..

      La EM  es una enfermedad que aparece con frecuencia entre los 20 y 40 años aunque se puede observar a cualquier edad. Además, suele ser más frecuente en mujeres que en hombres, de hecho, por cada dos casos en mujeres hay un hombre afectado.

      La EM, como hemos dicho anteriormente, es causada por el daño a la vaina de mielina que hace que  los nervios se dañen y así, los impulsos nerviosos disminuyen o se detienen.



      En cuanto a los cuidados paliativos de esta enfermedad, siempre se tiene un mismo objetivo. En primer lugar, ayudar al paciente y a su familia a mantener la máxima autonomía en las actividades de la vida diaria y, además, educar al paciente y familia en los cuidados para una adaptación efectiva a la enfermedad. Para la creación de un plan de cuidados, hay que tener en cuenta si el paciente es independiente o dependiente para los cuidados programados. De forma general, hay que vigilar en todo momento al paciente para ver si en algún momento precisa de nuestra ayuda.

      Bañarse

      ·       Independiente: se baña solo o necesita ayuda sólo para lavar una zona.

      ·       Dependiente: necesita ayuda para bañarse y ayuda para salir o entrar en la bañera .

      Vestirse

      ·       Independiente: coge la ropa de cajones y armarios e incluso se la pone

      ·       Dependiente: no se viste por sí mismo.

      Usar el retrete

      ·       Independiente: puede ir por sí mismo al W.C.

      ·       Dependiente: precisa ayuda para ir al W.C.

              Movilidad

      ·       Independiente: se levanta y acuesta en la cama por sí mismo y además, puede sentarse y levantarse de una silla.

      ·       Dependiente: necesita ayuda para levantarse y acostarse en la cama y/o silla, no realiza uno o más desplazamientos. Además, realizar terapia de ejercicios para el equilibrio.


      Continencia

      ·       Independiente: control completo de orinar y defecación.

      ·       Dependiente: precisa ayuda para orinar o defecación.

            Alimentación

      ·       Independiente: lleva el alimento a la boca desde el plato o equivalente.

      ·       Dependiente: necesita ayuda para comer, no come en absoluto o requiere alimentación parenteral.

            Habla.

      ·       escucha activa y la mejora de la comunicación por déficit del habla

            Socialización. Es muy probable que pierda la interacción social con sus amigos por lo tanto la cuidadora o cuidador deberá:

      ·       Animar al paciente a desarrollar relaciones, fomentar el compartir problemas comunes con los demás y, explorar los puntos fuertes y débiles.

      ·       Traer a menudo a su círculo íntimo de amigos y familiares.

       

      Lamentablemente la esclerosis múltiple no tiene cura. Sin embargo, existen algunos tratamientos que ayudan en la recuperación de los ataques y controlar los síntomas. Es cierto que esos tratamientos mejoran el curso clínico, pero no son efectivos en todas las personas, y en algunos casos tienen efectos secundarios importantes.

       Aquí os dejamos un vídeo animado como un pequeño resumen de lo que acabáis de leer:


      BIBLIOGRAFÍA: